SALINETAS...
EL mar ese azul inmenso,
te envolvía al pasear por
SALINETAS, y la fragancia
de sus olas te arrullaban,
en tus liberales pensamientos.
Eras un naufrago, en una isla
habitada que habías encontrado
en viernes el compañero perfecto.
LLENARE DE LUNAS TU EQUIPAJE.
En las noches claras de LUNAS
COMPLETAS, las llevabas en maletas,
que transportabas en los otros equipajes.
UNICAMENTE EL ALBA.
Solamente dabas credito cuando el alba
te despertaba, en las mañanas que la
inspiración te acompañaba.
MEMORIAS DEL DOLOR.
Algún dolor era como un secreto
escondido, que en la memoria quedó
en las paginas de un libro.
PUERTO DE SILENCIO.
Te recreabas en los puertos serenos, que
las voces del silencio te hablaban las naves,
que surcaban hacia otros puertos lejanos,
en singladuras perfectas.
AGRIMENSORES DE LA BRUMA.
Eran los agricultores, que median
armando la cosecha la bruma que como
abrigo húmedo envolvia los campos de
GRAN CANARIA.
LAS HORAS DEL ANGEL.
Las alas vaporosas del ángel del tiempo,
mantenían levitando, un reloj inmenso,
que desplazaba lentamente las horas
como dunas que llevaba el viento.
CONVERSACIONES CON MI HIJO.
Como un reflejo de si mismo, su hijo
le mostraba en sus largas horas de
reflexiones que aprendía a la vez que
enseñaba, en un intercambio de ideas,
diversas y enriquecedoras, como la
misma vida.